La principal hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil sobre la muerte por ahogamiento este domingo de una mujer de 32 años y de su madre, de 52, en el embalse de Baños de Cerrato, en Palencia, apunta a la posible influencia de una corriente «poco perceptible» que las arrastró a ambas y que provocó el trágico desenlace. Los hechos ocurrieron cuando las dos intentaban rescatar del agua a su hijo y nieto, respectivamente, de tan solo cinco años, después de que este no pudiera salir del agua.
Así lo ha explicado este lunes el subdelegado del Gobierno en la provincia, Eduardo Santiago, en una comparecencia ante los medios de comunicación ofrecida junto a responsables de la propia Benemérita. Según han precisado, las primeras investigaciones apuntan a que, sobre las 18.40 horas, el niño se encontraba jugando en el agua con una tabla de bodyboard cuando pudo tener problemas para regresar a la orilla.
Tras ello, su madre y su abuela se introdujeron en el agua para auxiliarle. Sin embargo, todo indica que las propias corrientes separaron por un lado a la abuela, que fue desplazada hacia uno de los márgenes del embalse, y por otro a la madre y su hijo, que fueron arrastrados hacia el lado contrario. «Los primeros indicios apuntarían a la posible influencia de las corrientes en este punto del embalse«, ha señalado el subdelegado.
En el lugar al que fue arrastrada la abuela se encontraba precisamente otra familia que también disfrutaba de un día en la zona. Fueron los miembros de este grupo los que lograron sacar del agua a la mujer y trasladarla hasta la orilla, donde a pesar de todo falleció pocos minutos después.
En el margen contrario se encontraban unos pescadores que acudieron asimismo al rescate de la madre y de su hijo. Estos encontraron al menor agarrado a un tronco, por lo que pudo ser rescatado con vida, y procedieron a auxiliar a la madre, aunque ya había fallecido cuando consiguieron sacarla del agua. Tras avisar a Emergencias, el pequeño fue trasladado en estado consciente al Hospital Río Carrión de Palencia para su valoración médica. También hubo que atender a otro familiar directo, concretamente a su tío, que quedó en estado de shock tras lo sucedido. Ambos han recibido ya el alta hospitalaria.
El operativo movilizó durante varias horas a efectivos de la Guardia Civil, Bomberos, Sacyl, el Servicio de Emergencias 112, la Policía Local de Venta de Baños y el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias de la Junta. Los trabajos se prolongaron incluso hasta pasadas las 23.00 horas, ya que el acceso para el levantamiento del segundo cadáver «se complicó un poco más» debido a los caminos de labranza del lugar, ha precisado Santiago.
Investigación abierta
Durante su comparecencia, el subdelegado ha insistido en que la investigación sigue abierta y ha pedido prudencia hasta que concluyan todas las diligencias. «La Guardia Civil continúa trabajando para esclarecer con exactitud qué ocurrió y determinar las circunstancias concretas que rodean este trágico suceso», ha afirmado.
Santiago, además, ha aseverado que aunque se trata de una zona que «aparentemente presenta una entrada y salida del agua accesibles», lo cierto es que los movimientos del agua apenas se perciben desde uno de los márgenes del embalse, aunque desde el lado opuesto «sí se pueden apreciar con más claridad».
Preguntado por los periodistas sobre si la zona está realmente habilitada para el baño, el subdelegado ha concretado que «es accesible» y que es «relativamente fácil para bañarse». Además, ha añadido que suele tener afluencia de gente. Pese a todo, ha insistido en que entraña los mismos riesgos que supone bañarse en cualquier otro río o cualquier embalse. «No es una playa como tal. Es un lugar donde hay ciertos caminos de acceso y donde se puede acceder fácilmente al agua», ha añadido el subdelegado.
Pese a sus palabras, en declaraciones a 20minutos el alcalde de la localidad, José María López Acero, ha aclarado este lunes que el baño está prohibido en la zona y que él no tenía constancia de que allí se bañase gente. «Pero parece ser que sí, visto lo que pasó ayer», ha asegurado. «Es más habitual que los vecinos acudan a pescar y no a bañarse«, ha añadido.
Lo mismo han confirmado a este periódico varios vecinos de la zona. Entre ellos, una residente del pueblo ha destacado que a esa presa «no suele ir la gente a bañarse», sino que, como mucho, «se va con la bici al lugar». De igual forma, otra residente confirma que el lugar es «algo peligroso», pero ha señalado que a pesar de ello sí hay gente que se baña en la zona.
En la comparecencia, el subdelegado ha precisado también que no hay señalización específica que advierta de corrientes en la zona y que no se tiene constancia de antecedentes similares en este lugar. Respecto a una posible restricción futura del acceso, ha asegurado que esa cuestión deberá analizarse una vez se conozcan con precisión todas las circunstancias del accidente. «Habría que estudiar la situación, pero por esa regla de tres cualquier margen de cualquier río sería susceptible de que ocurriera una tragedia como esta», ha apuntado.
Santiago ha trasladado también el pésame de toda la Subdelegación a los familiares y a los allegados de las dos víctimas. Ambas no vivían en la localidad, sino que residían en Palencia. Asimismo, ha agradecido la actuación de los particulares que participaron en el rescate y de todos los medios que actuaron en el lugar.
