Vivir entre muros con casi mil años de historia es ahora una posibilidad en Burgos. En esta provincia podremos encontrar una oferta inmobiliaria única, un auténtico monasterio que se pone a la venta solo para los bolsillos más holgados, y es que su precio asciende a 6 millones de euros, según recoge un anuncio publicado en Idealista.
Se trata del Monasterio de Santa María la Real, situado en el municipio de Tórtoles de Esgueva, dentro de la comarca de la Ribera del Duero. Este antiguo cenobio románico del siglo XII hace muchos años que dejó de albergar una comunidad religiosa; de hecho, ha sido reconvertido en una pintoresca posada rural, respetando su arquitectura original.
Habitaciones en las celdas
El recinto amurallado tiene alrededor de 6.800 m², con 2.800 m² construidos. La posada se distribuye en lo que antaño fueron las dependencias monásticas, de modo que las habitaciones están en las antiguas celdas de monjas y novicias. Todas ellas son amplias y luminosas, con vistas a los verdes paisajes de los alrededores, y disponen de baño completo, televisión, conexión a internet y otras comodidades.
La cafetería y el salón social están en la sala capitular y el restaurante en el refectorio. Se suma la iglesia y la llamada Capilla de los Fundadores, que se utilizan como sala de exposiciones, conciertos u otro tipo de eventos. Además, en la zona del coro encontraremos una gran biblioteca. Por otro lado, la huerta de las monjas es ahora una bonita terraza jardín con 1.750 m². Entre el resto de instalaciones, también destacan la quesería, la cocina industrial profesional y el parking privado.
Múltiples posibilidades de explotación
El origen del monasterio está ligado a la familia de los Armíldez y a Gonzalo Pérez de Torquemada, noble castellano que impulsó la creación de un cenobio femenino. En un inicio estuvo en manos de la orden premonstratense, pasando posteriormente a las monjas benedictinas. Durante muchos siglos, el lugar gozó de gran importancia religiosa, económica y social en el territorio.
Después de su deterioro y abandono, y gracias a un lavado de cara, el monasterio volvió a renacer. Ahora, busca un nuevo dueño y, tal y como señala el anuncio de idealista, «la propiedad dispone de múltiples líneas de explotación«, desde un hotel de alta categoría y un restaurante hasta un espacio para la celebración de bodas y eventos exclusivos, o retiros, congresos y encuentros empresariales.
