Venialbo, un pueblo de Zamora con poco más de 400 habitantes, tiene escuela, guardería, farmacia, panadería e incluso dos bares. Pero no hay tiendas de alimentación. Sus vecinos se quedaron sin este servicio hace casi dos años. El supermercado está en alquiler, pero por ahora nadie se ha interesado en reabrirlo. El otro negocio cerró por jubilación, también sin relevo. Y tampoco hay venta ambulante, aunque se espera que algún vendedor pueda incorporar Venialbo a su ruta habitual.
La única forma de hacer la compra es desplazándose hasta Zamora, a 25 kilómetros de distancia. Sin embargo, algunos residentes no tienen los medios necesarios para poder ir hasta la capital. Otros no pueden hacerlo porque son mayores o tienen movilidad reducida. Lo ideal sería reabrir la tienda del pueblo. Esto no solo recuperaría un servicio básico para los vecinos, sino también para incentivaría la llegada de nuevas familias.
Un programa de ayuda en tareas cotidianas
Pero, ante la falta de ofertas para poner en marcha una tienda y sin alternativas de venta ambulante, el Ayuntamiento ha querido ponerle solución al problema con el Programa de Auxilio para el Abastecimiento Esencial, un servicio de atención en tareas cotidianas, como hacer la compra y distribuirla por los domicilios, algo que muchos vecinos ya hacía hasta ahora de forma voluntaria.
Este servicio está dirigido a los mayores que viven solos en la localidad, a personas con discapacidad y a vecinos con problemas de movilidad que no tengan familiares cerca que puedan ayudarles. La intención es que voluntarios municipales se encarguen de hacer la compra y llevarla a casa de manera gratuita. Los usuarios solamente tendrán que pagar el coste de los productos adquiridos. El Ayuntamiento realizará una consulta para conocer cuántas personas necesitan este servicio.
