El Tribunal Supremo ha condenado a un profesor de Medina del Campo (Valladolid) a 13 años de cárcel por abusos sexuales cometidos contra un alumno de 10 años del que era tutor, durante el primer curso de la pandemia de covid-19.
La sentencia rechaza el recurso del profesor contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL), que elevó la pena inicialmente impuesta al procesado por la Audiencia Provincial de Valladolid, de 11 a 13 años, con lo que la condena es firme. Este incremento se debió a que los magistrados del TSJCyL estimaron que el procesado había incurrido también en un delito continuado de abuso sexual por medios tecnológicos, child grooming, al apreciar que compartieron imágenes a través de dispositivos móviles y que abusó sexualmente de él en la casa del acusado.
Del mismo modo, la sentencia del TSJCyL estableció 5 años de alejamiento a al menos 500 metros de la víctima y también la inhabilitación del condenado por 5 años para trabajar con menores de edad y personas discapacitadas.
Los hechos se remontan a 2020, la madre del menor comenzó a observar un comportamiento inusual del profesor hacia su hijo, por lo que trató de comprobar las comunicaciones del niño y observó que el docente pretendía iniciar una relación con él. Además, convenció al menor de enviarse mutuamente imágenes de contenido sexual, incluso desde la ducha, lo que descubrió el padre del menor.
Pese a estas situaciones, el menor pidió a sus padres, que en ese momento estaban separados, que le dejaran acudir a una especie de despedida del curso que había convocado el profesor en su casa, a lo que accedieron por ir otros niños. Sin embargo, el docente convenció a este niño para que acudiera a su casa antes que sus compañeros y abusó sexualmente de él.
Finalmente, la madre habló con el acusado y le pidió que dejara de tener contacto con su hijo al margen de los canales telemáticos articulados por el colegio, pese a lo cual el docente buscó otras formas de contactar con el menor.
Fue en julio de 2020 cuando el niño contó la situación a la pareja de su padre, lo que derivó en una denuncia ante la Policía y un registro del domicilio del profesor, que fue detenido como supuesto responsable de estos abusos sexuales, al comprobar que contaba en su poder con imágenes de contenido sexual del menor.
