Dos trabajadores de la construcción se encaramaron este sábado sobre las 11.30 horas a unos cuarenta metros del suelo a una grúa. El objetivo fue exigir el pago de sus salarios.
Ocurrió en el barrio Fuentecillas de Burgos. Actualmente, ya han depuesto su actitud y han abandonado el lugar en un coche policial.
Hasta el lugar del suceso se trasladaron agentes de la Policía Local y la Policía Nacional, miembros del Cuerpo de Bomberos y una ambulancia.
Las razones de la protesta obedecieron a que los trabajadores, de origen extranjero, están sin contrato, llevan tres meses sin cobrar y residen hacinados en una vivienda que tienen que pagarse ellos, según han explicado a EFE fuentes del sindicato CC.OO.
Para tratar de que descendiesen de la grúa, hablaron tanto un policía como un un integrante de este sindicato, que habla árabe –el mismo idioma que los protagonistas de la protesta- con los dos operarios.
La negociación con los dos trabajadores se llevó a cabo desde la cesta de los bomberos, donde subieron tanto el agente como el sindicalista. También acudió al lugar del suceso un imán.
Finalmente, uno de los autores de la protesta bajó de la grúa sobre las 13.45 horas y el otro en torno a las 14.15, tras lo que han sido atendidos por las asistencias sanitarias y se han marchado después en un vehículo de la Policía.
